Primavera con sabor a té 🍵🍃

Es curioso, pero los orígenes del té se remontan 5.000 años atrás.

Cuenta la Leyenda, que fue el Emperador Shen-Nung quién, un día, se sentó bajo la sombra de un árbol para descansar y hervir agua, como era de costumbre para purificarla.

Cuando se despertó, unas hojas del árbol cayeron de manera casual en el agua. Al probarlo, se sintió reconfortado, así que mandó enseguida plantar semillas de ese árbol.

El emperador incitó a los ciudadanos a probar la bebida y fue un éxito total.

Hoy en día, existen cuatro tipos de té, el verde, el negro, el blanco y el rojo, cada uno con unas propiedades y unos beneficios particulares.

A continuación, os explicamos las propiedades de cada uno de ellos:

El té verde es muy popular en países asiáticos como China y Japón. Es el aliado ideal para la pérdida de peso ya que acelera el metabolismo.

Si te gusta los tés que tienen un sabor fuerte, te encantará el té negro. Con su sabor pronunciado, el té negro es muy eficaz para reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

A lo contrario, si prefieres los tés que tienen un sabor muy delicado y suave, no dudes en escoger el té blanco. Está elaborado con los brotes más jóvenes de la planta y contiene una grande cantidad de antioxidantes, lo que refuerza el sistema inmunitario. En efecto es el mejor aliado para mejorar el nivel de colesterol en sangre.

El último té que os presentamos es el té rojo. Como los otros anteriores, el té rojo tiene varios efectos beneficiosos para el organismo pero lo que lo hace particular, es que no contiene teína.

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